Cabecero navidad

Se acercan unas fechas muy señaladas y desde CEN queremos regalarte unos consejos para que esa Navidad sepas cómo disfrutar de una buenas comida sin necesidad de pasar malos ratos provocados por las comidas copiosas o remordimientos por haberse saltado la dieta.

Durante las fiestas navideñas tienen lugar muchas celebraciones alrededor de una mesa repleta de comida y bebida, lo que supone un exceso de energía ingerida y un aumento de problemas gástricos.

No debemos prescindir de aquellos alimentos que sabemos que no forman parte de nuestra alimentación hipocalórica; al contrario, los necesitamos de vez en cuando para sentirnos bien.

Cuando comamos la moderación es la mejor aliada: en pequeña cantidad y no todos los días. Además, debemos ser plenamente conscientes de que las vamos a consumir e intentar disfrutarlos y saborearlos al máximo. Esto nos hará sentir mejor y seguidamente podremos continuar con nuestro plan nutricional.

Objeto realista no subir peso. Hay que ser conscientes de que en Navidad cuesta perder peso, por lo que un objetivo realista sería no subir. Las tentaciones en Navidad son inevitables, pero debemos hacer un esfuerzo para no dejarnos llevar por todas ellas.

Los días de comidas especiales son sólo 6 ó 7: Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo, día de Reyes y algunas más con los amigos o compañeros de trabajo. Estos días uno se puede permitir, siempre con mesura, algunos caprichos y el resto de los días volver a las pautas nutricionales establecidas.

Lo ideal es compensar los excesos: si no se puede evitar ceder antes un deseo irresistible debemos ser razonables y no hacer más de una concesión por comida y compensar el exceso por otro lado.

Si el entrante es calórico (ensalada con rúcula y tomates confitados, hojaldre de puerros con jamón, canapés de pollo y jamón…) podemos compensar el menú si elegimos de plato principal algo más ligero (lubina con perro y zanahorias salteadas, muslos de pollo a la plancha con manzana y pimienta negra, lenguado con salsa de naranja y estragón), acompañado de verduras o ensalada y de postre, fruta fresca.

Si de segundo comemos un plato cargado de calorías (solomillo de cero con cebolla confitada, lasaña de espinacas con gambas, merluza al horno con salsa de avellanas y almendras) mejor es comenzar con algo ligero y terminar con una fruta que facilite la digestión (piña o papaya) o una infusión digestiva (manzanilla, anís, hinojo, hierbahuerto, rooibos…).

Si queremos terminar nuestra comida con un postre dulce o algún dulce navideño te recomendamos que comiences con un plato ligero y sigas con algún plato ligero y sigas con algún pescad o carne elaborados de una manera sencilla y acompañados de verduras o ensalada.

Evitar indigestiones y gastritis. Las comidas y cenas navideñas están compuestas de muchas grasas (fritos, salsas, marisco carnes, dulces) y de alcohol, elementos que hacen que la digestión se vea dificultada. Si a esto le sumamos el comer sin mesura, haremos que nuestro estómago se vea forzado a trabajar sin tregua, tras lo cual aparecerán los síntomas de pesadez y dolor de estómago, acidez, gases, cansancio, dolor de cabeza…

No debemos olvidar la actividad física durante la Navidad, pues con la práctica de ejercicio físico aumentaremos las calorías que gasta nuestro cuerpo y así conseguiremos compensar parte de los excesos. También un largo paseo después de una comida o cena nos ayudará positivamente en el proceso de la digestión.

Entre tanta cantidad y tanta variedad de comida nuestro estómago necesita recomponerse, por lo que es necesario que los días festivos realicemos un menú que colabore en su recuperación.

MENÚ PARA DESPUÉS DE LOS EXCESOS:

Desayuno

1 zumo natural, preferiblemente rico en vitamina C (naranja, pomelo, papaya) o 1 macedonia de frutas ricas en vitamina C (1 kiwi+2 mandarinas o  1 naranja con 1 kiwi)

1 yogur desnatado o 1 vaso de leche desnatada

1 cucharada de avena o de salvado de trigo

Media mañana

1 yogur desnatado

+ 1 kiwi

+ infusión*

Almuerzo

Sopa de verduras (receta)

Pescado al papillote (receta)

Fruta

Merienda

2 rodajas de piña en su jugo con canela

Cena

Consomé de ave desgrasado

Salteado de verduras con taquitos de pollo

Infusión*

RECETAS:

SOPA DE VERDURAS (6 PERSONAS)

Sopa verduras

Ingredientes:

3/4 Kg de verduras variadas: zanahoria, puerro, repollo, calabaza, coliflor…

1 litro de caldo de verduras envasado

2 cucharas de aceite de oliva

Proceso:

Poner al fuego el caldo de verduras en una olla. Mientras lavar bien la verdura y cortarla en tiras cortas.

Cuando el caldo esté hirviendo, echar toda la verdura y el aceite de oliva, y dejar cocer a fuego lento durante 20 minutos.

Añadir un poco de agua si estuviese espesa, y dejar otros 5 minutos.

Corregir de sal y servir caliente.

PESCADO AL PAPILLOTE (4 PERSONAS)

Pescado papillote

Ingredientes:

4 filetes de pescado blanco (lenguado, merluza, etc…)

2 tomates

3 zanahorias

1 cebolleta

1 ajo

aceite de oliva

sal

Proceso:

Cubrimos una bandeja de horno con papel de aluminio. Pelamos y rallamos los tomates, las zanahorias, la cebolleta y el ajo.

Lo colocamos encima del papel de aluminio y sazonamos.

Lavamos en agua fría los filetes de pescado, que una vez escurridos, sazomos y ponemos encima de la verdura.

Rociamos los filetes con un chorrito de aceite de oliva.

Cubrimos el conjunto con otro rozo de papel de aluminio igual que el anterior y, como si fuera una empanada, vamos cerrando los bordes sin que quede ninguna fisura. Este paso es muy importante si queremos conseguir una buena cocción del pescado en papillote.

Introducimos al horno media hora a 200º sin precalentar.

Sacamos el pescado en papillote, dejamos templar antes de abrir (ya que el vapor nos puede quemar) y servimos

Infusiones recomendadas

Infusion

Abedul

Agrimonia

Alcarevea

Cola de caballo

Diento de león

Malvavisco

Manzanilla común

Hierbaluisa

Melisa

Poleo-Menta

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